Mis lectores (Que bien suena por dios XD)

Avisos

Tras un año leyendo Apuesto por ti y viviendo la vida con C y M les decimos adiós, se acabó la historia con una bonita despedida para todos T^T Bueno, el tiempo pasa e igual que unas historias acaban otras empiezan. Asesina por encargo, la nueva blog-novela a empezado pisando fuerte, 13 víctimas y un asesino, una protagonista a la que persiguen para matar y una extraña compañía. ¿Qué está pasando en la ciudad de Barcelona? ¡Pásate y leela! Te esperamos º(>.<)º

Sobre la historia...

viernes, 17 de febrero de 2012

Capítulo XVI: Realidad (segunda parte)

El musculoso hombre se lanzó a la carrera con la intención de embestir al pequeño chico que osaba desafiarle con la mirada, no iba a permitir quedar como un blandengue frente a la audiencia. Cristian logró esquivar la carga pero no pudo librarse de aquel codazo que recibió desde atrás, Picahielos no poseía ese nombre precisamente por ser bonito, él era uno de los luchadores que más utilizaba los codos. Como si aquella articulación del brazo no fuese más que un arma, Picahielos la utilizaba como un pico que empleaba para agujerear a sus víctimas brutalmente.
Cristian cayó de rodillas al suelo con la mano sujetándose firmemente el costado, aun habiendo recibido aquel fuerte impacto todavía se encontraba en perfectas condiciones y estaba convencida que no había nada que temer. Rápidamente, antes de que Picahielos pudiese aprovecharse, se echó hacia atrás y se alejó para eludir el puntapié que se aproximaba velozmente hacia su mentón. La audiencia gritó disgustada al ver que Cristian había logrado librarse del impacto y se alzó, con las manos puestas en la cabeza, como si alguien hubiese fallado un penalti frente a una portería sin portero.
El pequeño novato rodó por la tarima hasta haberse alejado lo suficiente de aquel pié que había estado a punto de patearle la cara segundos antes, se levantó y, con una mirada descarada y aires de sobrado, alzó su dedo índice para desafiar a su rival a que embistiera de nuevo contra él. ¡¿Qué pretendía Cristian enfureciendo a su adversario, cabrearlo más de lo que ya estaba?! Como si fuese un toro listo para arremeter, Picahielos abrió bien los brazos y adoptó una postura típica en el fútbol americano, flexionó las rodillas y salió disparado hacia el adolescente arrinconado en una de las esquinas del cuadrilátero.
- ¡¿Qué cojones haces?!- grité al ver que no se movía- ¡Sal de ahí, Cristian!
El enfurecido toro se abalanzó sobre el muchacho pero, cuando ya lo tenía entre sus brazos, mágicamente, éste desapareció y solo un gran poste quedó ante aquel toro confundido. Intentó frenar la carrera pero no lo consiguió y chocó, logró librarse del impacto en la cara gracias a sus fuertes manos pero no pudo esquivar la patada que Cristian le propinó en la pierna izquierda. Aprovechando su agilidad y rapidez, el chico se había agachado y echado a un lado segundos antes de tener a Picahielos encima, había conseguido posicionarse en su flanco izquierdo y atizarle un puntapié a su rodilla izquierda que frágilmente se dobló e hizo que la fiera cayese de rodillas y se pegara un cabezazo con el poste que antes había esquivado. La grada silbó y alabó los grandes movimientos del novato pero, no sin antes angustiarse por sus propias apuestas.

Antes de que el musculoso hombre pudiese ponerse en pie, el novato adolescente se colocó detrás de él, le agarró por la frente y empujó con todas sus fuerzas hacia abajo, el cráneo de aquel individuo impactó con tal brutalidad que el crujido resonó en todo el lugar. Quise pensar que aquello sería todo pero no, para asegurarse de la victoria Cristian decidió dar un último golpe de gracia, marcó bien el codo y saltó, derrotar a su rival con su misma arma, un gran codazo que hundió su estómago y fracturó alguna de sus costillas falsas.



                                                               ***
- ¡Deberíais haberlo visto- les grité emocionada, mientras imitaba los movimientos geniales de Cristian sobre la lona-, fue tan brutal!
- Vale, déjalo ya- me ordenó Cristian a la vez que me agarraba y me tapaba la boca.
Intenté zafarme de aquella mano que me impedía decir lo genial y maravilloso que era mi novio y, en cuanto lo conseguí, proseguí con mi descarga de alabanzas. Él intentó pararme de nuevo pero yo le rehuí, levantándome de la silla y alejándome hacia donde estaba Andrea sentada.
- ¡Pero por qué no lo admites, estuviste increíble!
- No nos pasemos, me aproveché de su lesión.
Eso era verdad pero qué más daba, en aquellos combates no había normas ni gente con honor, zurrarse y nada más era lo importante allí.
- Repite conmigo- le dije, mirándole directamente a los ojos-, soy genial.
Su escéptica mirada me confirmó que no tenía la intención de seguirme el juego y acabé por ponerme pesada y obligarle.
- ¡Vamos! Repite, soy genial.
Al ver que no repetía lo que yo le decía y que acabaría por ponerme muy pesadita, Jenny acabó por darle un codazo a Cristian para que me prestara atención y no tener que soportarme.
Tras soltar un suspiro muy largo, demasiado, desvió la vista y la fijó en la barra del bar a unos cuantos metros de nuestra mesa.
- Soy genial- escucharle decir aquello me arrancó una sonrisa de satisfacción.
- Soy el mejor.
Conseguí que volviese a repetir lo que yo quería y acabé por intentar algo con lo que había soñado desde hacía mucho tiempo.
- ¡Estoy enamoradísimo de Miriam, la quiero con locura!
En cuanto aquella frase traspasó los tímpanos de todos los allí presentes, tres pares de ojo se me clavaron totalmente incrédulos.
- ¿Va en serio?
La asqueada expresión de Jenny me dio exactamente igual y continué con la sonrisa pintada en la cara esperando oír aquella romántica frase de boca de mi queridísimo novio.
- ¡Va, dilo!- le supliqué, haciendo pucheros y pestañeando excesivamente.
- Ni de coña.
Mi sonrisa se desvaneció y mi feliz expresión se ensombreció de golpe, había recibido un fuerte impacto en el pecho y sentí como mi cuerpo pedía un abrazo. Me lancé sobre Andrea y enterré mi rostro en su pecho.
- No me quiere…
Andrea me dio palmaditas en la espalda para tratar de consolarme y escuché como de fondo Jenny le dirigía unas palabras a Cristian, ¡odiosa Jenny, cómo podía estar alabándole!
- Estoy enamoradísimo de Miriam…
¿En serio había escuchado bien? Separé mi rostros del pecho de Andrea y enfoqué mis dilatadas pupilas hacia donde él estaba. Estaba completamente ruborizado y ni siquiera podía mirarme.
- Y la quiero con locura- le recordé.
Me miró indignado por mi actitud pero yo continué de morros, me había hecho enfadar así que no le perdonaría tan fácilmente. Se chafó el pelo e intentó echárselo hacia delante pero todavía le faltaba mucho para poder hacerlo, su pelo corto era insuficiente para poder esconderse de mí.
- Dilo…
Su suplicante mirada se me clavó en el centro del corazón pero no me dejaría avasallar por toda aquella lindura que exteriorizaba, yo sería la vencedora en aquel combate y me vengaría por todas aquellas veces en que él se había burlado de mí. Intensifiqué más la intensidad de mi mirada e intenté intimidarlo hasta tal punto que me entregase su voluntad. Finalmente, Cristian bajó su mirada y la clavó en la mesa.
- Y…- le costaba pronunciar aquellas palabras tan cursis y embarazosas- la quiero con locura…
Fue escucharlo y sentir una oleada abrasadora recorrerme de arriba a bajo, no pude evitar que mi rostro acabara completamente rojo y tuve que volverme a esconder en el pecho de Andrea.
- ¿Pero qué dices?- le solté.
- ¡Eres tú la que me ha obligado a decirlo!
- Ya veo.
Pili acababa de llegar y nos traía las bebidas que habíamos pedido hacía un par de minutos. Me giré para poder saludarla pero lo que me encontré fue a un Cristian rogándole desesperadamente.
- No se lo digas.
Ella dejó las bebidas en la mesa y nos dedicó una agradable sonrisa de camarera experimentada.
- ¿De qué me hablas?- Pili parecía estar haciéndose la tonta.
Cristian la enganchó de la camiseta y le impidió marcharse de nuevo hacia la barra.
- Haré lo que quieras pero lo que acabo de decir que no salga de aquí.
Ella se giró y le dedicó una inocente sonrisa, le acarició el pelo y se marchó hacia la barra algo más animada que de costumbre.
- Y lo mismo va para vosotras- nos advirtió-, olvidadlo.
Me separé de Andrea y me dirigí de nuevo a mi asiento, me acomodé bien a su lado y le rodeé por el brazo. Intenté no mirarle directamente a los ojos pero no pude evitarlo y acabe por revivir aquel mágico momento.
- ¡Es que no puedo olvidarlo!- oculté la cara en ambas manos y ahogué un chillido propio de una chica locamente enamorada.
- Tonta…
                                                                 ***
Tras aquellos últimos tres combates que habíamos ganado la semana pasada la deuda estaba casi saldada. Me dirigí a la habitación ahora que Marian no estaba en casa y abrí el cajón de los pijamas de Cristian, aquel cajón era el mejor escondrijo de toda la casa, nadie lo abría ni trasteaba en él. Agarré una fina libreta de color granate que sabía que andaba escondida entre aquellas prendas llenas de polvo, la saqué y después cerré el cajón. Desde hacía unos meses que la tenía, había pensado que al ser una cifra tan grande sería una buena idea mantener registrada la contabilidad de la deuda. Cogí un bolígrafo del portalápices del escritorio y me lancé sobre la cama, era hora de alegrarme la vista con aquello que estaba a punto de apuntar.
Como siempre que Cristian ganaba un combate, las apuestas caían en picadas y ganábamos muchísimo dinero, era la tercera vez que lo hacía pero el público jamás podía creérselo y, cada vez que pasaba, siempre acababan sorprendiéndose igual. Me encantaba verles la cara cuando poseían aquella extraña expresión entre confusión y desesperación, eso les pasaba por burlarse de mi novio.
Abrí la libreta y empecé a apuntar los nuevos números, mientras escribía comencé a tararear una cancioncilla que me vino a la mente y me enfrasqué en aquella tarea que, por algún motivo que no entendía, me relajaba, <<puede que de mayor sea una brillante contable>>, pensé.
- ¿Qué haces?
Aquella voz me sobresaltó y el corazón me dio un gran brinco, ¿por qué no hacía ruido al entrar como cualquier persona normal? Dejé el bolígrafo sobre la página de las cuentas, a modo de marca páginas, y cerré la libreta antes de girarme para mirarle.
- Estaba dejando constancia de lo genial que estuviste la semana pasada.
Su sonrisa traviesa reapareció una vez más en aquellos rasgos delicados que tenía para ser un chico y que me encantaba contemplar, era tan guapo. Tengo suerte de tenerte…
- ¿En serio?- me preguntó mientras se inclinaba hacia mí.
Me giré por completo y me senté en la cama, ver sus ojos azules acercándoseme tan llenos de mí, acabaron por envolverme y hacerme querer conseguirlo. En cuanto su rodilla se apoyó en el colchón mi mano se apoderó de su mentón, aproximé mi rostro al suyo y le sostuve la mirada.
- En serio- y seguidas estas palabras mis labios se deleitaron con el sabor de los suyos.
Su cuerpo acabó encima del mío y sus labios continuaron besándome mientras sus manos me apresaban las muñecas por encima de mi cabeza. Su forma de tratarme estaba entre la desesperación y la delicadeza, había algo diferente en su manera de tratarme, comparando con otros chicos. Siempre era tan agresivo a la hora de hacerme suya pero, lo hacía suavemente y me provocaba una sensación agradable y excitante que me recorría todo el cuerpo como un especie de calambre cada vez que me tocaba. Me veía acorralada cada vez que sus manos me acariciaban y recorrían mi piel desnuda, pero a la vez estaba segura de que no quería escapar de mi depredador, quería que me devorara y probase mi carne.
Sentir su respiración agitada y su cálido aliento en mi oído, provocaba que todos mis nervios sensitivos enviasen mensajes masivos a mi cerebro hasta que todos mi cuerpo se estremecía entre escalofríos de placer y débiles gemidos. Durante aquellos momentos algo despertaba en mí, un instinto de supervivencia que me obligaba a dejar de ser la presa para convertirme en la cazadora. Soltarme de su cepo de caza y darle la vuelta a la tortilla, atraparle en su propia trampa e inmovilizarlo bajo mi propio cuerpo. Devorar su suave cuello, despojarlo de toda armadura y dejar al descubierto su torso desnudo era lo que mis dedos querían con desesperación.
La colcha de la cama se desplazó bajo nuestro cuerpos inquietos y acabó por liarse entre nosotros. Nuestras ansias de carne fresca se apoderó de nuestros y una lucha por ser el depredador tuvo lugar, nuestros cuerpos rodaron sobre aquella superficie de muelles y se enredaron aún más entre aquellas telas de diferentes texturas.
- Esta vez gano yo- le susurré al oído antes de morderle el lóbulo de la oreja.
Había perdido la mitad de mi armadura en aquella encarnizaba batalla pero sabía que había merecido la pena en cuanto estuve sobre él, lo tenía preso y era todo mío.
Mis labios se relamieron al entrar en contacto con aquel dulce aroma que desprendía su cuello, ¿sería chocolate? Lentamente, fui grabando mi amor por todo su torso en forma de besos, despacio pero con brío, y continué bajando hacia su ombligo. Noté como su cuerpo se estremeció bajo el mío pero eso no me impidió seguir bajando, es más, me impulsó todavía más a pecar. En cuanto me sumergí entre las sábanas sentí su cuerpo tensarse de golpe y luego se removió en un estúpido intento de huída, en cuanto le toqué, supe que era mío.
Su respiración se hizo más audible en el cuarto y, aunque estaba bajo las sábanas, pude imaginarme su inocente y avergonzada expresión en aquellos momentos. Utilicé mi lengua para incrementar sus jadeos, necesitaba oírle, quería que supiese quien era la que mandaba allí. A medida que su cuerpo se sacudía levemente y sus piernas intentaban mantenerse firmes, mi cuerpo empezó a sufrir los efectos de sus suspiros, necesitaba ver su expresión, mirarle a los ojos y poder ver como solo yo aparecía reflejada en ellos.
Me deslicé hacia arriba sin dejar de suspirar sobre su piel, sentir como mis pechos recorrían su cuerpo me nublaba el entendimiento y me pedían más de lo que podría soportar. Al llegar a su cuello, paseé la punta de mi nariz, helada, por su piel abrasadora y acabé besando sus labios medio abiertos. Sus mirada empañada me rehuyó pero mi mano se lo impidió y le obligó a enmarcarme en su cristalinos ojos azules.
- Eres demasiado lindo…- le susurré tras quedarme encandilada con su rostro.
Él se giró hacia el otro lado y enterró el rostro en la almohada. El silencio se apoderó de la estancia y por un momento me sentí inquieta.
- ¿Cristian?
- Ahora entiendo- murmuró él, dedicándome una mirada falsamente abochornada- como se sintió caperucita roja al ser devorada por el lobo…
No pude reprimir una risotada y acabé estallando a carcajadas, no paré de reír hasta que tuve el rostro de Cristian a tres centímetros del mío y acabé por perder toda mi osadía. Él me beso en los labios y entonces un rubor tiñó mis mejillas.
- Eso es lo que me haces sentir tú todos los días- le confesé.
                                                               ***
[Continuará...]

10 Críticas constructivas K.O:

D. C. López dijo...

OMG!, pedazo de capítulo!, al fin algo de sexo!, aunque un poco light teniendo en cuenta que es una historia juvenil, pero no ha estada naaaaada mal... ha sido fantástico!.

Ya toy deseando saber k es lo k viene luego... digo yo que esta impresionante historia está llegando ya a su fin, ¿no?.

Pues mientras lo hace o no lo hace, la disfrutaré como pueda!, jejejej >.<

Un besito mi Sonia querida, y hasta otra!, muak!

ReginanigeR dijo...

AAAAAAAAAAAAWWWWWWWUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!!!!!!!!!!!!
QUE CAPITULO!!!!!!!!
ME DEJASTE SHOCKEADA!!
jajaja, que impulsividad, un capitulo para recordar!!
Me encantó, todo, desde la pelea que describiste muy bien, sin que llegue a ser pesado tanto palabrerio,hasta ese final inesperado y genial! jeje, creo que cristian gana en las jaulas, pero en la cama, hm hm... ejjeje... Realmente me gustó, jugado y lo suficientemente extenso para no quedarme con ganas... lo que no quiere decir que ahora no quiera maaaaássss!!! jejeje
Un abrazo enorme!! Nos estamos leyendo!!

Sakura Hikari dijo...

Muy bien ahora solo falta la venganza de Christian para hacer que diga lo mismo :P
Me encanta como va la historia, aunque también quiero saber si ya pronto veremos el final de esta, aunque realmente lo dudo :P esos secretos de Miriam dicen q no

Lulee dijo...

OOOOOOOOOOMMMMMMMMMGGGGGGG!
Pedazo de capitulo.. Puro amor, me encanta
Miriam esta tan feliz!
Me gusta la manera que trasmites la felicidad de Miriam llega tanto que la siento.
La pelea y la parte Romántica. La describes con tanto cuidado que llega a ver estilizada y muy bonita*-*

Excelente capitulo

Cali Axfer dijo...

MENCANTAAAAAAAAAAAAAAAA!!!! "Esroy enamoradísimo de Miriam y la quiero con locura"... LO.ADOROOOOO!!!!! Ya tiene plan B por si Miriam no le quiere (lo.dudo... XD): YO!!!!
Jajajaja.Plizzz, más capituloos!!! Ellos necesitan al otro, pues yo necesito.capítulos!!!!!!! ;)

Un besazo enooorme, mi"novata" favorita!!! Jajaja.

Cali-Tu-Fan-N°-1-Axfer.

Fani! dijo...

Wuaooooo los chicos han crecido jajaja Miriam es una picara jajaj pobre Cristian.. Estoy ansiosa por ver que pasa cuando se descrubra el pasado de ella ansiosa y triste jejeje..!! Saludos y un besoste!!

Deseo de Inmortalidad dijo...

Pff esto ya es otra cosa porfin
un poco de sexo!xD
A,yo nunca obligaria a mi novio a decir
ese tipo de cosas en publico...(eso es mejor asolas)jaja
y nada que esperemos que cuando se sepan las cosas del pasado
de Miriam que nose que tan malas seran,se enfrie o se acabe la relacion. un beso y sigue asii!!

mina dijo...

me a gustado mucho este capitulo sobre todo el final cuando le dice que comprende como se siente caperucita me encanta que sean asi de cariñosos espero el proximo capitulo con impaciencia besos.ayer subi capitulo pasate cuando gustes besos.

D. C. López dijo...

Hola guapa!, vengo por un par de razones:

Una: Para saludarte y desearte un lindo día.

Y dos: Para informarte que el Sábado 25 fue el primer aniversario del club al que perteneces y que para celebrarlo he organizado un concurso/sorteo:

http://elclubdelasescritoras.blogspot.com/2012/02/hoy-es-el-primer-aniversario-del-club-y.html

Espero que te animes a participar.

Saludos y hasta otra!, muak!

ReginanigeR dijo...

Donde estás?? :(

Yo :)

Mi foto
Sant Feliu de Llobregat, Barcelona, Spain
Soy una chica de 19 añitos muy especial..., o al menos eso dicen mis amigos. ¿Especial en qué sentido? Pues veamos... soy friki (>.<) pero me gustan los deportes; tengo pensamientos muy rebuscados pero me comporto como una cria de 5 años; me encanta que me quieran pero le tengo miedo al compromiso -.-" sé hacer las cosas difíciles y las fáciles me dejan en bragas ·.·¿? Y la razón de porque dicen que soy rara no es por esto, si no porque yo creo que soy super normal y los demás "especiales" (>.<) Esto será la edad, soy como Petter Pan, no quiero crecer!!

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